
En 1927 comienza su larga carrera diplomática en Rangún, Birmania. Será luego cónsul en Sri Lanka, Java, Singapur, Buenos Aires, Barcelona y Madrid. En sus múltiples viajes conoce en Buenos Aires a Federico García Lorca y en Barcelona a Rafael Alberti. En 1935, Manuel Altolaguirre le entrega la dirección a Neruda de la revista "Caballo verde para la poesía" en la cual es compañero de los poetas de la generación del 27. Ese mismo año aparece la edición madrileña de "Residencia en la tierra".
En 1930 se casó con María Antonieta Hagenaar, «Maruca». Con ella tuvo, en 1934, a su única hija, Malva Marina, nacida con hidrocefalia y que moriría en 1943, a los ocho años. Neruda se separó de Hagenaar en 1936 (se divorciaría de ella a distancia, en México, en 1942).
Neruda durante una visita a Estados Unidos en 1966.
En 1936 estalla la Guerra civil española. Conmovido por la guerra y el asesinato de García Lorca, Neruda se compromete con el movimiento republicano, primero en España y luego -ya desplazado de su cargo diplomático- en Francia, donde comienza a escribir "España en el corazón" (1937). En ese año regresa a su patria, y su poesía durante el período siguiente se caracterizará por una orientación hacia cuestiones políticas y sociales, lo que refuerza sus grandes ventas de libros.
En 1939 es designado cónsul especial para la inmigración española en París, donde destaca como el gestor del proyecto Winnipeg, barco que llevaría a cerca de 2.000 inmigrantes españoles desde Francia a Chile. Poco tiempo después, es asignado como Cónsul General en México, donde reescribe su "Canto General de Chile" transformándolo en un poema del continente sudamericano. Esta obra, titulada "Canto General", fue publicada en México en 1950, y también clandestinamente en Chile. Compuesta de unos 250 poemas en quince ciclos literarios, constituye (a juicio del propio Neruda) la parte central de su producción artística. Al poco tiempo de publicado, "Canto General" fue traducido a alrededor de diez idiomas. Casi todos los poemas que lo componen fueron creados en circunstancias particularmente difíciles, cuando Neruda vivía en el exilio.

Vuelta a Chile
Neruda tras recibir el Premio Nobel de Literatura en 1971.
Habiendo retornado a Chile en 1943 -año en que se casó con Delia de Carril, «la Hormiguita», en un matrimonio luego declarado ilegal por la justicia chilena-, Neruda recibe el Premio Nacional de Literatura en 1945. En este último año (4 de marzo) es electo Senador de la República, y se une al Partido Comunista de Chile, donde militaban sus dos más ferreos rivales, los poetas Pablo de Rokha y Vicente Huidobro, con quienes protagonizaría de por vida las más ácidas rencillas. En las elecciones presidenciales chilenas de 1946 triunfa una coalición (Alianza Democrática) integrada por radicales, comunistas y demócratas, llevando al poder a Gabriel González Videla. La represión desencadenada por este último contra los trabajadores mineros en huelga llevará a Neruda a protestar vehemente en el Senado.
La persecución desatada por el gobierno de González Videla contra sus antiguos aliados comunistas, mediante la Ley de Defensa Permanente de la Democracia, que culminará en la prohibición del partido (3 de septiembre de 1948) forzarán a Neruda primero a la clandestinidad en su propio país, y luego al exilio. Huye hacia Argentina cruzando a caballo la Cordillera de los Andes en 1949, y se dirige a Europa. Regresará a Chile recién en 1952. Gran parte de lo que escribe en ese tiempo lleva el sello de sus actividades políticas.
En 1952 publica Los versos del capitán y en 1954 Las uvas y el viento (en donde se encuentra una elegía a Stalin) y Odas elementales. En 1953 recibe el Premio Stalin de la Paz. En 1955 se separa de su esposa Delia. En 1958 aparece Estravagario con un nuevo cambio en su poesía. En 1965 se le otorga el título de doctor honoris causa en la Universidad de Oxford, Gran Bretaña. En octubre de 1971 recibe el Premio


1 comentario:
Qué hay, Pedrito
está interesante tu tema, pero ojalá lo personalizaras más, no sólo hagas copy-paste, ok?
Publicar un comentario